martes, 26 de febrero de 2013

Hoy me he despertado algo reivindicativa

Buenos días de martes, por decir algo, luce el sol, hace frío y Barcelona está colapsada con el Mobile Word Congress, mira que vivo cerca de la farmacia y llego en un plis en moto, pues lleva dos días la calle Gran Via Carlos III colapsadísima a las 9 de la mañana.

Ayer al mediodía nos dieron la grata noticia que Catsalut este mes de Febrero no podía hacer frente a ningún pago de las facturas de ninguna farmacia... que guay eh? que gran noticia para empezar la semana y acabar el mes eh?
Pues si, y encima nos 'tranquilizan' diciendo que el jueves nos darán alguna solución, otra póliza de crédito, otro factoring... cualquier otra solución en la que haya una comisión que pagar mes a mes y por supuesto, Catsalut, no se hace responsable.
Tiene gracia, la generalitat no nos puede pagar porque no tiene dinero, pero nosotros pagamos los medicamentos a los mayoristas y proveedores, les adelantamos la medicación a todos los pacientes y encima nos medio obligan a pedir una póliza de crédito para poder hacer frente a estos pagos (por culpa del impago) y por supuesto, estas pólizas no son gratis, tienen sus comisiones, tienes que avalar con lo que puedas, con tu piso, con el de tus padres, con el local de la farmacia... así de bien van las cosas.

Me considero una persona positiva, trabajadora, con energía y más o menos paciente, con carácter, bastante :),  pero poco a poco me están consumiendo, ya sé que la época es muy complicada, que hay que trabajar más para ganar menos (si ganas algo, claro?), y que costará salir de esta crisis (que ganas que pase rapidito el 2013), pero normalmente si haces un trabajo te pagan por él, o si no te pagan puntual te pagarán en algún momento, ni que sea la mitad o un tercio, pero lo grave es que las farmacias hacemos el trabajo, no nos pagan por él y encima tenemos que poner dinero de nuestro bolsillo para poder pagar a los proveedores, porque si no les pagas no te sirven medicamentos.

En fin, después de la tempestad siempre viene la calma, pero hay que estar alerta, y como dice mi marido, remar remar y remar (en vez de mar, más de una vez pienso que lo que tengo al otro lado es una pared de frontón que no me deja avanzar).

Y para acabar, un consejito, para estos días de frío, cuando tengas un momento de tranquilidad, ponte cremita hidratante en las manos y unos guantes finos de algodón, de esta manera tus manos se hidratarán bien, si quieres hacer lo mismo en los pies con unos calcetines, perfecto!!







Ah, y si tus uñas se rompen, sumérgelas en un poquito de aceite de oliva durante unos minutos y verás que cambio (este es un truquillo de la abuela... jeje)

Besos y hasta el próximo post

Ánimo con el martes